domingo, 17 de enero de 2010

La Reconexión


El cuerpo humano está diseñado de forma que exista una relación directa y constante con el medio exterior que lo rodea, para ello está dotado de una serie de sistemas sensoriales asociados a un sistema nervioso central de modo que el cuerpo este preparado para recibir todo tipo de estímulos externos y sepa asimilarlos traduciéndolos a distintos tipos de respuesta agrupándolos según su naturaleza al sistema nervioso simpático y parasimpático, estos conforman la estructura orgánica y funcional del cuerpo humano, no obstante esta no es la única capacidad de "recoger y asimilar" con la que este cuenta sino que simplemente se trata de la primera capa de ENTENDIMIENTO Y ASIMILACIÓN del Ser a la hora de aprender y experimentar.

Este instrumento que se brinda al Ser por derecho de elección a partir de su nacimiento le permite al cuerpo desarrollarse a través de la evolución de su SER y a su vez alcanzar, si este es su deseo, diversos matices existentes en otras escalas evolutivas de entendimiento y desarrollo, por ello se os ha dado a conocer a través de las distintas culturas a lo largo de vuestra historia, una serie de puntos repartidos específicamente por todo el cuerpo siendo su función la de consolidarse como centros de concentración y amplificación de la vibración relacionándose todos ellos entre sí para constituir en su conjunto un red de Energía-Luz, constituyendo al Ser como un amplificador-receptor-emisor de la vibración sutil de Energía-Amor que mana del TODO.

Esta red de Energía-Vida, basada en la relación de los distintos núcleos de fusión vital ENTE-SER reparten y distribuyen una serie de capacidades psico-sensoriales que pueden ser excitadas o estimuladas a partir de un ajuste o reactivación-alineación de estos puntos para orientar a dicho ser otorgándole la capacidad de ampliar el espectro de su capacidad de entendimiento y percepción tanto de sí mismo y del lugar que este ocupa, como de sus capacidades innatas y de la percepción e información que este obtiene del entorno que lo rodea.

Durante el proceso de reactivación-alineación del cuerpo se crea a su vez la asociación del Ser con la fuente que lo recibe, todo ello pasa a través del conductor de LA RECONEXIÓN que participa únicamente como un mero realizador del acto, velando para que el proceso se realice de forma precisa y que la predisposición del receptor de la misma sea la adecuada, de este modo se cumple el principio absoluto de la relación triangular o de tres para que exista un perfecto equilibrio en el intercambio de energías, durante su realización se brinda la conexión de las hebras sutiles que nos unen con nuestro Padre-Madre eterno creador del Todo y se sella a partir de un gesto primigenio del Ser, la ACEPTACIÓN, sin esta no es posible y si esta no se da por completo el Ser quedaría anclado al Todo para recibir pero no estimularía su capacidad de entendimiento y expansión de lo que recibe y por consiguiente su maduración y proceso de evolución como Ser. Sin embargo si esta aceptación es completa, la apertura del núcleo del cuerpo-centro de recepción será máxima y será en este momento cuando el sistema energético-sensitivo del cuerpo del Ser, que es su vehículo, se asociará al de su soporte que es la conjunción de su alma, centro de almacenamiento sensitivo y estas dos a su vez con su centro, que es su espíritu o germen de vida, donde se depura toda esta información de la experiencia recibida a través de su evolución completa no reducida solo a una única existencia sino que esta incluirá todos nuestros recorridos a través de sus experiencias vividas en todas sus existencias a través de las eras, épocas, mundos e incluso dimensiones, para que esta se depure y nutra su naturaleza del DIOS-SER.

A partir del momento de la consolidación de estos tres tipos de entendimiento y recepción conectados a sí mismos cada uno en un estrato diferente del Ser se producirá por su parte un gesto ultraconsciente enviando una señal de acogida a la matriz de conexión con EL TODO para retornar entonces nosotros mismos al crisol de la creación en sentido absoluto, para que sea entonces EL TODO el que la reciba y se restablezca el vínculo sagrado que nos devolverá a nuestro verdadero origen, anclándonos poderosamente para darnos acceso a la posibilidad de vivir nuestra experiencia real, ligándonos y orientándonos de nuevo con nuestros encuentros de vida, relaciones, misiones y objetivos originales para que estos en su conjunción, nos aporten la información necesaria para alcanzar un verdadero salto cuántico en nuestra escala evolutiva y de ese modo establecer la conjunción de nuestra esencia con la del TODO.

Este brillante acto una vez vivido se traducirá en un proceso de maduración que se creará a partir del vínculo de nuestra vibración intrínseca con la vibración-luz sutil del Todo. Para ello nuestro cuerpo también evolucionará creando a su vez una estructura extrasensorial que reforzará exponencialmente nuestras capacidades sensitivas y que a su vez imprimirá en nuestros centros un salto cuántico que nos dará acceso a una nueva dimensión de conocimientos y capacidades de comunicación y expresión que hasta ese momento podían no estar presentes, a partir de este punto serán potenciadas hasta límites insospechados que solo vendrán definidos por la naturaleza de su soporte, su capacidad de recepción y de apertura al nuevo medio al que se asocia.

Establecida esta condición, solo le resta al Ser que ha creado el vínculo de asociación con la matriz del todo el relajar su referencia espacial y sensorial para que sea ahora el Todo el que nos descubra el contenido entre los extremos , principio y fin de las cosas, la realidad entre las realidades, pues ahora ya nos mostramos visibles para el campo de expansión en la luz y este nos recogerá como algo propio siendo uno más en su seno para nuestro engrandecimiento y maduración, integrándonos en el principio de la evolución en términos absolutos, para fundirnos finalmente en él y TOMAR ENTONCES CONCIENCIA TOTAL Y ABSOLUTA DEL SER COMO INTEGRANTE DEL TODO.

Mensajes de la Luz